lunes, 10 de octubre de 2016


 
Intervenció inicial del president de la Generalitat als Desayunos Informativos d’Europa Press

Agradezco su invitación. Tengo mucho interés en presentarles cual es mi visión y poder responder a sus preguntes de la forma más clara, precisa y para contribuir a lo que es mi propósito hoy aquí, que es dar información, contrastar pareceres e intentar explicar en qué momento se encuentra la situación política en Catalunya y darles mi visión de la situación política en España y cómo interactúan las dos.

El día 27 de mayo, hace poco más de cuatro meses, estuve en Madrid para explicar ante un auditorio variado y plural cuáles eran mis propósitos como presidente de Catalunya en esta etapa que situé entre la postautonomía y la preindependencia. Algunos de ustedes estuvieron allí, y escucharon con respeto e interés unos planteamientos que seguramente han tenido pocas ocasiones de poder oír sin intermediarios y sin filtros interesados, és decir, de fuente directa. Se formularon preguntas y se estableció un debate presidido por un tono cordial a pesar, lógicamente, de algunas discrepancias y desacuerdos evidentes. Creo que el mensaje fue claro, y ese mensaje aún sigue vigente, no ha cambiado: hay que dar una solución política a la demanda catalana; hay de dar una solución política que no es posible sin coraje y compromiso, y hay que partir del reconocimiento del otro.

La situación política en aquel momento era la siguiente:

- En España había un gobierno en funciones y la investidura del único candidato a la presidencia había fracasado.

- Faltaba un mes para la repetición de las elecciones generales. España estava convocada a las urnas seis meses después de las anteriores.

- En Catalunya teníamos un gobierno que funcionaba, con un proyecto concreto y apoyos parlamentarios para desarrollarlo.

- Y las demandas catalanas seguían sin otra respuesta que la judicialización y la negativa al diálogo.
Hoy, las cosas siguen igual pero la situación ha cambiado:


- En España hay un gobierno en funciones (que además es el mismo, pero reducido), y la investidura del único candidato a la presidencia también ha fracasado, hasta ahora.

- Faltan tres semanas para que se agote el plazo para evitar una nueva convocatoria de elecciones.

- En Catalunya tenemos un gobierno que funciona, con proyecto y con apoyos parlamentarios para llevarlo a cabo.

- Y las demandas catalanas siguen sin otra respuesta que la judicialización y la negativa tajante al diálogo.

Qué ha cambiado? Voy a compartir mi análisis de la situación para, posteriormente, llegar a una conclusión que pueda ser útil y que pueda ayudar a enfocar mejor los verdaderos retos ante los que nos encontramos, y cuáles deben ser, a mi entender, los cauces para emprender una resolución positiva y estable para todos.

La situación de la gobernabilidad parece igual, pero sólo lo parece. Es peor. Dos investiduras fracasadas en lo que llevamos de año, y diez meses sin que el Parlamento ejerza el control imprescindible de un gobierno que responde a una mayoría inexistente. Un gobierno sin control, con ministros acusados de acciones muy graves en democracia, con otros ministros dimitidos por escándalos, que pierde posiciones en la política europea e internacional. Y la perspectiva a corto plazo, con o sin nuevas elecciones, no parece que vaya a resolver en profundidad nada importante.

Las opciones para que haya gobierno en España sin tener que recurrir a elecciones pasan la mayoría de ellas, en estos momentos, por la debilidad, la inestabilidad y la incertidumbre. Una salida técnica, para salir del paso, cuando lo que se requeriría sería, otra vez, una salida política. Veamos:

- El pacto PP-Cs puede renovarse fácilmente pero nadie duda que la confianza entre ambos es muy baja, y que los debates posteriores a ese acuerdo y a la investidura fallida de Rajoy han aproximado menos y han alejado más. Cs no ha cesado de repetir que Rajoy no les genera confianza, a pesar de estar dispuestos a dársela. No parece, en suma, que salga nada duradero ni coherente de dar confianza en quién dices no confiar.

- El posible apoyo del PSOE a la investidura de Mariano Rajoy no aleja para nada, todo lo contrario, el riesgo de debilidad, inestabilidad e incertidumbre. Sobretodo porqué quien debe dar fortaleza, estabilidad y certeza es un partido muy debilitado, enfrentado internamente, sin rumbo claro a alguna parte que no sea salir de su gravísima crisis. Sin fuerza propia no se puede dar fuerza ajena. Sin gobernabilidad propia no se puede dar gobernabilidad ajena. Pero es que, además, incluso los que ahora mandan en el PSOE que muestran su disposición a apoyar a Rajoy sin negociar nada, insisten que en ningún caso van a dar estabilidad.

Es decir, te hago presidente para después poder impedir que hagas de presidente. Muy estable no parece, la legislatura. Muy fuerte no nacerá, este gobierno. Y desde luego, ninguna certeza creíble sobre la acción, ambición y el recorrido de las reformas profundas que todos dicen querer acometer.

Con lo cual, y si no aparecen mayores y mejores compromisos que los conocidos hasta ahora, terceras elecciones, haberlas, las habrá. Lo único que no sabemos es si serán en directo o serán en diferido. Si se convocarán en tres semanas o se convocarán pongamos por ejemplo en un año y medio, después de tranquilizar mercados y dar tiempo a los partidos para recuperarse del susto: unos para pasar página a los juicios de la corrupción y los otros para coser sus heridas e intentar sobrevivir. Pero nada hay en el horizonte que permita afirmar, sin temor, que el desbloqueo de la investidura comporte el desbloqueo de la gobernabilidad y la estabilidad, y, lo que es aún es más importante, ofrezca un proyecto ambicioso y claro para España que permita a sus nuevas generaciones adherirse a algo más que a una marca, a un hashtag, a una consigna, a un estereotipo.

España necesita un proyecto. Cataluña lo tiene. España por ahora no. Y mientras el único proyecto español sea impedir que Catalunya pueda ejercer su anhelo de autogobierno perderemos todos, pero muy especialmente la sociedad española, mal orientada por la política española en una confrontación por un unitarismo estéril que los catalanes no deseamos. Deseamos sosiego político, dialogo abierto, prosperidad compartida y justicia social y estoy seguro que muchos españoles desean lo mismo.

Un gobierno en minoría que no genera confianza entre sus aliados parlamentarios, y con el primer partido de la oposición necesitado como nunca de recuperar su perfil de alternativa después de haber violentado la organización y decepcionado a los votantes que se creyeron que lo de no hacer presidente a Rajoy iba en serio... no es el mejor panorama para dar esperanza, optimismo y confianza. Todo lo contrario.

Qué es, ahora, lo que ha cambiado en Catalunya?

Nuestro gobierno pudo haber caído con el rechazo del Parlament al proyecto de presupuestos para el 2016. Hubo la posibilidad que se convocaran elecciones también anticipadas. Pero no sólo no cayó sino que el gobierno sigue adelante con solidez interna y con apoyos externos.

Como saben, hace menos de dos semanas me sometí a una cuestión de confianza como respuesta a este rechazo parlamentario a los presupuestos de mi gobierno. Fue una respuesta clara i comprometida, una respuesta democrática recomendable cuando un gobierno constata que no goza de la misma confianza que le permitió arrancar la legislatura. Ante una situación semejante, el deber de un gobernante con compromiso democrático es comparecer ante la cámara que lo eligió y preguntarle si debe o no seguir adelante. Y si no, naturalmente devolver la palabra a los ciudadanos para que decidan.

Después del debate y de la votación, el gobierno salió reforzado incluso con más apoyos que en mi investidura el 10 de enero: 72 votos a favor en lugar de los 70 que obtuve entonces. Hoy, mi ejecutivo goza de una saludable confianza en el Parlament, y tiene los apoyos necesarios para culminar el plan de gobierno que se aprobó en enero.

También, como saben, esta semana pasada celebramos en el Parlament el debate de política general, que ofrecía una ocasión para concretar la solidez de esta confianza. Y el resultado es exactamente ese:

- Todas, sin excepciones, todas las propuestas presentadas por el grupo parlamentario del Gobierno fueron aprobadas. Con mayorías diversas, con diferentes grupos. No hubo, en ningún caso, rechazo alguno a las propuestas del grupo del Gobierno.

- Se aprobaron además dos propuestas de resolución pidiendo un referéndum para Catalunya, y se rechazaron otras propuestas de resolución pidiendo una reforma federal y que sugerían el abandono del proyecto de Estado independiente para Catalunya.

De ese debate de la semana pasada salen aún más clarificadas de lo que entraron dos ideas: el rechazo a cualquier forma de referéndum no supera nunca el 40%, y los apoyos para una reforma federal de la Constitución son muy minoritarios, sólo recibieron 16 votos favorables. Y obtuvieron 108 en contra y 11 abstenciones.

Creo que es también útil informar que las propuestas de resolución presentadas por PP i Cs, que pedían la retirada del proyecto de independencia, obtuvieron sólo 36 votos favorables de un total de 135.

En cambio, sobre el total de esos 135, el número de diputados que apoyan un referéndum llega a los 83 (lo que equivale a 2.335.000 votantes) frente a los 52 que lo rechazan (lo que equivale a 1.609.000 votantes). Esto representa más de 725.000 votantes de diferencia entre los grupos parlamentarios partidarios del referéndum y los contrarios. En la opción de referéndum pactado con el Estado español hay 73 diputados (dos millones de votantes) y en la opción de referéndum sin llegar a un acuerdo con el Estado hay 72 diputados (1.968.000 votantes).

Lo reitero: en porcentajes de escaños y de votos, hay un 60% de apoyo a un referéndum y un 40% de rechazo.

También han cambiado otras cosas más.

Por ejemplo, ningún premio Nobel ha avalado la tesis según la cual una Catalunya independiente vagaría por el espacio sideral por los siglos de los siglos, y sí que un premio Nobel de Economía como Joseph Stiglitz avaló la semana pasada la tesis según la cual una Catalunya independiente seria económicamente viable. Cuando lo afirma un Nobel de economía merece como mínimo un respeto y una atención. A la propaganda oficial del estado y sus distribuidores en Catalunya –no todos espontáneos ni no todos desinteresados— se les ha averiado uno de sus argumentos estrella.

Doy por supuesto además que una Catalunya-estado es viable como doy por supuesto que una España sin Catalunya también lo es. Y como doy por supuesto que bien gobernadas ambas, serán mejores de lo que son ahora encorsetadas por un viejo estado de baja calidad política.

Por ejemplo, también ha cambiado que además de las opiniones personales que formulan diversos representantes de la UE sobre la cuestión de la incorporación o no de un nuevo Estado independiente procedente de un Estado que ya sea miembro, hay que tener en cuenta la última, la expresada este verano por quien ha sido nombrado por el Parlamento Europeo para coordinar las negociaciones del Brexit, literalmente: ―No veo ningún gran obstáculo para que una Escocia independiente sea parte de la UE‖. Y añadió que sería

―suicida‖ no ser ―empático‖ con quienes pretendan ser miembros de la UE. Como deben recordar, Guy Verhofstadt es el presidente de los liberales europeos.

Por ejemplo también ha cambiado que tanto la agencia de calificación Moody’s como el mismo Ministerio de Economía desmienten, en sendas notas públicas, que el proceso político en Catalunya afecte negativamente a la economía. De hecho, si relacionáramos los datos económicos con procesos políticos podríamos llegar a la conclusión exactamente contraria, porqué en Catalunya se crece más que en el conjunto del Estado español. Lo cual seria tan poco riguroso como sostener lo que sostiene la propaganda oficial.

Y el último sondeo oficial publicado señala que ha cambiado, también señala que la proporción entre los partidarios y contrarios a una Catalunya independiente. Hoy ya hay más de 5 puntos de diferencia entre unos y otros (para ser exactos, 5,3 puntos más a favor de la independencia). Deben tener en cuenta que en junio de 2015, hace poco más de un año, los datos no eran esos. La diferencia en este mismo sondeo era de 7,1 puntos, pero favorables a los contrarios a la independencia. Del 7,1 en junio de 2015 al 5,3 inverso en el último sondeo de este verano.

Esto es lo que hay. Puede gustar o puede generar rechazo, puede esperanzar o puede provocar preocupación. Pero sin duda es una realidad acreditada. Y sostenida en el tiempo. No va a cambiar hasta que se solucione.

¿Y qué es lo que puede haber? Voy a concluir señalando qué es lo que debería haber. Y lo que debería haber no se puede alejar de lo que genera el mayor consenso en Catalunya. Todo lo demás, por legítimo que sea, no sirve para alcanzar el propósito ineludible en el que deberíamos ponernos todos de acuerdo, a pesar de las diferencias, a veces abismales, sobre su concreción final: hay que encontrar una solución política. Hacer que hacer política. Y la política se hace en los parlamentos, en las instituciones de representación ciudadana, en las mesas de diálogo y negociación, en los debates entre diferentes sectores y ámbitos, y finalmente, por supuesto, se hace política en las urnas.

En los juzgados no se hace política, ni se debería.

Claro que este planteamiento que hago apela a quienes deseen encontrar una solución política. Seguramente hay gente en la política española (seguramente no: por ahora son mayoría) que niegan el carácter político de la demanda catalana y, por consiguiente, declinan realizar ningún esfuerzo en sentido político; lo fían todo al trabajo de fiscales y jueces – o cuando no a policías corruptos— y tratan que el tiempo haga el resto. Impasibles al hecho que en Catalunya se hayan producido las movilizaciones democráticas más impresionantes en Europa y se haya registrado una contundente enmienda a la totalidad a la solución de la transición. Dos millones de personas votando opciones directamente independentistas, y 2,4 millones apostando por el referéndum no se había visto jamás. Esta gente no lo considera un problema político y por ello no se siente en la obligación de escuchar y estudiar propuestas políticas.

Nosotros, sin embargo, estamos comprometidos a que esto no sea así. Tenemos abierta una invitación permanente dirigida a todos aquellos que compartan con nosotros que debemos esforzarnos para encontrar respuestas políticas a las demandas que formula Catalunya.

Todo lo que no sea política no es solución. Es otra cosa. Y no es buena, ni para hoy ni para mañana.

Hoy contamos con un claro y sólido aval del Parlament de Catalunya para proponer al Estado español un acuerdo para que podamos celebrar un referéndum. Este apoyo crecerá en los próximos meses. Existe un consenso político y social en Catalunya en ese sentido, y creo que sería inteligente, y prudente, no despreciar esta realidad.

Cuando la situación política española despierte de su bloqueo inicial, la propuesta catalana todavía seguirá allí. Cuando la actual legislatura catalana esté llegando a su fin, la propuesta de acuerdo seguirá vigente.

La propuesta catalana al Estado es prioritaria, lo es para mi Gobierno, y si se empieza a negociar para su implementación ello marcaría la agenda del gobierno que presido. Una agenda en la que, con el objetivo de llamar los catalanes a las urnas para que decidan, no debería haber restricciones previas para hablar de:

- La fecha del referéndum. Cuándo debería celebrarse y en qué condiciones. Escuchémonos todos y decidamos conjuntamente cuál sería la mejor, sin apriorismos.

- La pregunta a realizar. Qué preguntamos concretamente. Nuestra propuesta es clara. Pero ¿hay una propuesta del Estado? Un referéndum, por lo tanto, que no excluya, por tanto, la posibilidad al Estado de someter a votación también su propuesta, que compita con la de la independencia de Catalunya.

- Los resultados para considerar válida la respuesta y el compromiso de implementarla.

- Y obviamente también se puede hablar de un compromiso de moratoria antes de volver a promover un referéndum similar. Y de eso se debería hablar.

Una vez culminada la legislatura catalana obviamente la situación habrá cambiado. Habrá que establecer una nueva propuesta, pero será a partir de los resultados del referéndum que convocaremos en ausencia de referéndum acordado con el Estado. Será una igualmente una propuesta de diálogo y de negociación pero su objetivo ya no será celebrar el referéndum sino invitar el Estado español a implementar sus resultados y a contribuir a la transición.

Cuando empezamos a debatir entre los partidos políticos mayoritarios y la sociedad catalana organizada sobre qué futuro deberíamos proponer a nuestros ciudadanos, a partir de la sentencia del TC del 2010 contra el Estatut de Catalunya de 2006, coincidimos todos en que ese futuro lo deberían aceptar y validar los ciudadanos con su voto. En todos esos años en que se han producido granes cambios, ese compromiso ha marcado siempre nuestras decisiones. Hemos obtenido la aceptación ciudadana para preparar Catalunya como estado independiente en Europa y para el siglo XXI, y buscaremos su validación a través del mejor mecanismo democrático para ello, el referéndum.

Desde el inicio supimos, y así lo dijimos, que se trataba de un futuro difícil de conseguir para el que no teníamos un manual de instrucciones precisas, sino que lo deberíamos ir construyendo sin impaciencia y con tenacidad y dedicación. También dijimos con la misma claridad que sin ese camino no habría recorrido para el autogobierno en Catalunya y para asegurar todo aquello por lo que durante años han luchado generaciones de catalanes, algunos con grandes sacrificios personales. Imposible aceptar la recentralización, la laminación de nuestra economía y de nuestros recursos, el menosprecio a nuestra lengua y cultura, los reiterados incumplimientos del Estado.

Decidimos que dejaríamos de quejarnos y de aceptar como inamovible esa situación, y que superaríamos la resignación vencida con la que esperan que les tratemos quienes hasta hoy han gobernado el Estado. Continuaremos quejándonos de lo que es una situación injusta y abusiva, pero trabajamos para construir y ganar la alternativa.

Se puede, y se debe. El coraje político es directamente proporcional a la incertidumbre social que eliminamos. El coraje político es imprescindible para iluminar la democracia, la prosperidad y la justicia que deseamos engrandecer y compartir.

Muchísimas gracias.

Carles Puigdemont i Casamajó

President de la Generalitat de Catalunya

Madrid, 10 d’octubre de 2016

jueves, 12 de mayo de 2016

Noches de Jam Sessions


 Miércoles 11 de mayo, 2016 por Malva Izquierdo (www.managuafuriosa.com)


Un proyecto de improvisación musical se apodera de las noches en Managua todos los miércoles, con la firme intención de generar un espacio para disfrutar de la fluidez en melodías y la convergencia de artistas nacionales. 
Nació cómo una idea que constantemente rondaba la mente de Edgard Fonseca, profesor de música en el Lincoln Academy y guitarrista de Monroy y Surmenage, luego de pasar un tiempo estudiando música en Barcelona. “En Barcelona habían Jam Sessions todos los días, donde se juntaban los alumnos de todos los conservatorios a improvisar y salían nuevos proyectos. Entonces pensé que tal vez eso es lo que necesitábamos acá, un catalizador para que se mueva el medio y que los nuevos músicos tengan una oportunidad para tocar frente a un público y con artistas nacionales establecidos. Queremos que los músicos salgan de su cuarto, salgan de sus proyecto e improvisen, ya que es la forma más pura de hacer música, prácticamente estás hablando a través de un instrumento”, expresa.


Luego se sumó Michael Cortina, baterista de Nemi Pipali y Espiral, quien considera de suma importancia darle continuidad a la iniciativa, para que la escena de rock nacional tenga nuevas propuestas y mezcla de géneros. 
“El que quiera participar tiene que prepararse mentalmente para venir y presentarse de esa forma porque la bebés o la derramás y eso es lo divertido, poder ver cómo se desenvuelve cada músico. Es una forma pienso que ayuda a los chavalos jóvenes y a los que están establecidos en su zona de confort”, afirma Cortina. 
El primer encuentro fue hace dos semanas y la reacción de la gente los motivó aun más. Algunos de los presentes como Alejandro Mejía, Omar Ríos y Noel “Chipi” Portocarrero, intercambiaron melodías durante la noche en una sesión improvisada que promueve “estimular el compañerismo entre músicos”. 


No cabe duda de que la idea se está abriendo espacio en la agenda nocturna de la capital y ahora le próximo paso es crear una temática especial por noche. Asimismo no quieren que sea solo instrumental, pues un cantante puede proponer una base de una canción e improvisar sobre eso o incluso planean en un futuro incluir poesía o rap y armar una mezcla mucho más heterogenea. 
Para los creadores, los Jam Sessions pueden contribuir a una mejor apreciación de los músicos locales, al verlos en su proceso de creación y surgimiento, pues la improvisación es esencial para que se engendren otros proyectos. “Por eso hay que ponerle empeño, es un espacio que queremos que dure lo más posible para que los músicos jóvenes se unan y para que la calidad y variedad musical mejore. Tratamos de crear algo así como una piscina genética, la mayor diversidad en una piscina genética a ver qué sale”, explica Michael. 
Y aunque en estas primeras ocasiones han coincidido músicos reconocidos de diferentes bandas, la idea es que sea algo más grande, por eso hacen un llamado a todos los músicos de los diversos géneros que participen. La cita es semanal todos los miércoles y es gratis. “Creo que es importante que lleguen músicos de todas las escenas. Así que si hay músicos que quieran entrar, ponganse contacto con nosotros de antemano y nos envían un video o una grabación. El día que lleguen solo les pedimos que usen su instrumento y listo, porque el ampli lo ponemos nosotros y hasta la batería”, enfatiza Edgard.

martes, 5 de abril de 2016

Poliamor, la tendencia sexual que la sociedad no acaba de aceptar


El poliamor, como alternativa a los conceptos heredados de pareja, celos o fidelidad, gana terreno y sus activistas luchan para que las leyes los tengan en cuenta.

RITA ABUNDANCIA | El Pais, 5 abril, 2016 |





Entonces el señor ratón y la señora ratona, que estaban muy enamorados, vivieron juntos, tuvieron ratoncitos, fueron felices y comieron perdices, perdón, queso. Más adelante, doña ratona conoció a otro ratón y como le gustaba mucho, éste fue a vivir con ella y su familia durante un tiempo, hasta que encontró una nueva madriguera, a la que iba la ratona a visitarle. Los tres ratones adultos, aunque discutían a veces, como todas las familias, se querían mucho y los pequeños ratoncitos crecieron con dos papás y una mamá, que les fueron enseñando como cuidar de sí mismos y como escapar de los gatos.

La versión poliamor del hipotético cuento de los ratones no está todavía disponible en las librerías, y a juzgar por los resultados que se pusieron sobre la mesa en el congreso Queering Partnering, que tuvo lugar en la Universidad de Coimbra, el pasado 30 y 31 de marzo, parece ser que se hará esperar. Según el Proyecto Intimate, financiado por el European Research Council, coordinado por Ana Cristina Santos y que tiene por objeto analizar las diversas formas de convivencia y relación de la población LGBTQ en España, Italia y Portugal, la no-monogamia es menos aceptada por la familia o la sociedad que la homosexualidad. Al fin y al cabo, las parejas homosexuales repiten el modelo tradicional, aunque los dos miembros sean del mismo sexo. La verdadera revolución a nivel sexual, de afectos, relaciones, convivencia y, en cierta forma también social, viene de la mano de lo que se denomina poliamor. 

En palabras de Giazú Enciso, psicóloga, activista e investigadora sobre estos temas, que publicó su tesis Poliamor, afectos y emociones en la Universidad Autónoma de Barcelona, “una definición de poliamor puede ser la de una relación de más de dos personas al mismo tiempo. De amor y compromiso, y no necesariamente sexual. Donde todas las personas involucradas saben y están de acuerdo en estar en esa relación. En mis conferencias siempre pongo el ejemplo del típico triángulo amoroso jefe-secretaria-esposa. Normalmente los tres lo saben, pero eso no es consenso, no significa que estén de acuerdo, no hay negociación. Hay resignación, mentiras e infidelidades. En el poliamor se ama a más de una persona al mismo tiempo, no se trata de follar a la mayor cantidad de gente posible”. 

Hace ya tiempo que muchos llevan viendo la monogamia como las historias que nos contaba la factoría Disney, poco real y en colores brillantes. Empezando por el lado meramente científico y biológico, hay ya abundante literatura que nos demuestra que es muy difícil, por no decir imposible, encontrar especies en el reino animal que cumplan esta regla. El mito de la monogamia: la fidelidad y la infidelidad en los animales y en las personas (Siglo XXI, 2003), escrito por el zoólogo David P. Barash y la psiquiatra Judith Eve Lipton, utiliza diferentes saberes –biología, fisiología, antropología– para demostrar lo irreal de esta idea y lo poco conectada que está con el instinto animal. Hasta ahora se decía que muchas especies, sobre todo algunas aves, eran monógamas; pero las nuevas técnicas de determinación del ADN han permitido descubrir que los genes de muchos polluelos no siempre son del padre, y que engañar a la pareja, en ambos sexos, es algo mucho más común de lo que creemos y no requiere necesariamente de la existencia de Ashley Madison. La monogamia social existe en muchas especies, pero la sexual es algo insólito en la naturaleza. 

La historia es otra prueba evidente de que la pareja, como célula social que luego dará paso a la familia, no es el único modelo posible, sino que hay muchos otros, basados casi siempre en razones económicas o de supervivencia. Además de la poligamia de los países árabes o de los mormones de Utah; la poliandria –una mujer que convive con varios varones– se practica en el Tíbet, en algunas zonas de India y era habitual entre los inuit, cuando había un exceso de hombres debido, en parte, a la horrible costumbre de matar a los bebés niñas. Y en Loshui, China, la comunidad Mosuo, es un ejemplo viviente de sociedad matriarcal, ya que sus mujeres viven en comunidad con sus hijos pequeños. Ellas son dueñas de los animales y la tierra y reciben a sus amantes o parejas de noche, pero no se casan ni viven con ellos. 

Dos son compañía, pero tres no siempre es multitud
Puesto que la monogamia hace aguas y conceptos como amor, pareja, celos, afectos, fidelidad, matrimonio, traición o exclusividad son subjetivos, creaciones sociales o invenciones humanas; muchos empiezan a buscar alternativas al modelo de pareja tradicional, como pueden ser las relaciones abiertas o el poliamor. Golfxs con principios, en Madrid, es un colectivo dirigido a informar, dar herramientas y recursos a los que apuesten por las relaciones DIY. Según Miguel Vagalume, su impulsor, “en 2008 empezamos a reunirnos como grupo informal en fiestas, donde se mezclaban un montón de identidades, prácticas y tipos de relaciones. El nombre surgió como una traducción suavizada de uno de nuestros libros favoritos, el que marcó un antes y un después, Ética Promíscua, de Dossie Easton y Janet Hardy (Melusina, 2013), aunque yo ya escribía en el blog La Mosca Cojonera sobre sexualidad no convencional desde 2006. A través de charlas, eventos, actividades e información pretendemos ayudar a aquellos que quieran vivir una sexualidad diferente. Ofrecer todas las piezas posibles con las que cada cual pueda construirse su propio puzle, su propio Lego”. 

Aunque Golfxs con principios no es un grupo cuya labor sea la militancia, para eso ya están asociaciones de poliamor en diferentes partes de España, si que, según Miguel, “abogamos por unos cambios legislativos que dejen de asociar una serie de derechos a un determinado modelo de relación y no a otros. Siendo el matrimonio un acuerdo con unas enormes implicaciones económicas, es curioso como se asigna únicamente a un determinado tipo de vínculo amoroso que debe demostrarse auténtico. Es un asunto muy extenso, y que afecta a muchos aspectos de la vida”. 

Los abanderados del poliamor crecen cada día, realizan bodas que, aunque no tienen validez legal, sirven para apoyar y dar visibilidad a su causa y muchos, aunque no todos, creen que el siguiente paso, tras la consecución del matrimonio entre personas del mismo sexo, es el de las uniones entre más de dos individuos. La Asociación Poliamor Madrid, con un año y medio de vida, centra sus esfuerzos en otro punto. Según Karen Moan, su portavoz, “nosotros no creemos en el matrimonio como institución, aunque respetamos a los que la elijan. Nuestros esfuerzos, como activistas, están más en la línea de conseguir que la custodia legal de un niño puedan tenerla más de dos personas, o en que las uniones poli tengan los mismos derechos que las parejas de hecho”. 

Brad, 37 años, y Patricia (33), llevan una relación poliamorosa con Andrés (41). Los tres viven en Barcelona, aunque no comparten casa. Patricia y Brad tienen un hijo de 4 años y Andrés vive solo. “Nunca nos planteamos nada a priori”, cuenta ella, “sino que las cosas han desembocado así. Tras un cierto tiempo viviendo como una pareja normal, Brad y yo desembocamos en una relación abierta. Llegado un punto nos empezamos a aburrir, queríamos otras cosas, aunque estábamos muy bien juntos, y decidimos permitirnos algo más, relaciones esporádicas sin ninguna consecuencia. Pero Andrés la tuvo y empezó a ser algo más que una aventura”. Ninguno de ellos se ha planteado nunca decir su verdadera condición ni salir del armario. “Jamás lo entenderían”, cuenta Patricia. “Para los vecinos y para el niño Andrés es un buen amigo de mamá y papá, que a veces pasa días con nosotros o nos acompaña en vacaciones. De momento no hay más preguntas. Cuando el niño crezca, tal vez se lo expliquemos, aunque nadie sabe si para entonces seguiremos juntos”. “¿Los celos?”, responde esta poliamorosa a mi pregunta sobre problemas en la relación, “si fuéramos celosos no estaríamos así, aunque también tenemos nuestros problemas. Esto no es la panacea, yo diría que los conflictos surgen más por temas de rivalidades, competencias; pero son las mismas que hay entre personas del mismo sexo, amigos o familiares”. 

El gran problema y, al mismo tiempo, la gran ventaja del poliamor es que viene sin libro de instrucciones y no se disponen de muchos modelos a seguir. Iván Rotella es sexólogo, director de Astursex, un centro de atención sexológica en Avilés, y miembro de La Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS). Por su consulta pasan relaciones poliamorosas en busca de consejo. “Desde un punto de vista convivencial este modelo lo complica todo”, sentencia Rotella, “pero también propicia que la relación se construya a medida y que esté en permanente estado de revisión, lo que ayuda a su mantenimiento. El principal problema de las parejas al uso es que no negocian ni se comunican, y piensan que todo viene rodado. Yo diría que los que se inclinan por el poliamor son personas con una curiosidad erótica, a los que el ‘hasta que la muerte los separe’ no convence demasiado, los que tienen un pensamiento crítico respecto a todos esos conceptos alrededor del amor y la pareja, que hasta ahora parecían inamovibles”. En el apartado de los inconvenientes, este sexólogo subraya que “entre los hombres abunda la competitividad erótica –quién es mejor amante o quién la tiene más grande–, mientras que ellas pueden verse más inseguras frente a otra mujer más joven”. 

Victoria Rosa es una coach de relaciones abiertas y poliamor (umbrellacoaching.com) que vive en Londres. Según ella, “la pareja ha vivido una importante evolución y veremos un gran cambio en los años que vienen. Aparecerán nuevas formas que convivirán con las más tradicionales. Pero incluso, para los que no abracen el poliamor, sus reglas pueden ser muy útiles para todos y pueden ayudar a gestionar los celos o a vivir el divorcio de una forma mucho menos traumática. Los países del norte de Europa nos llevan ventaja en libertad sexual y en independencia, ya que las naciones del sur, al ser más comunitaristas y depender más de la familia, se atreven menos a romper los moldes”. 

Muchos ven el poliamor como un instrumento de lucha feminista para acabar con el modelo patriarcal. De hecho, como apunta Miguel Vagalume, “las dos biblias de este pensamiento han sido escritas por mujeres, Ética Promiscua y Opening Up (Melusina, 2015) de la feminista norteamericana Tristan Taormino. Los hombres han compaginado y solapado relaciones con el beneplácito de la sociedad. Ellas no podían, se las hubiera tachado de putas”.


martes, 23 de febrero de 2016

El nuevo orden mundial del petróleo barato

  • Las relaciones de poder entre los distintos países deberán replantearse y salir del modelo que ha durado hasta ahora 

     


Piergiorgio M. Sandri, La Vanguardia, 07/02/2016 03:59 | Actualizado a 08/02/2016 14:58

El equilibrio geopolítico que ha caracterizado el orden global en los últimos treinta años ha dejado de existir. Hace poco más de una generación, los países consumidores de petróleo, las economías occidentales, aguardaban expectantes las decisiones de la OPEP, la organización que agrupa a los exportadores de crudo, sobre sus cuotas de producción. De sus palabras dependía buena parte de su factura energética.

Esto es cosa del pasado. Los miembros del cartel ahora sólo producen un tercio del petróleo mundial. Ya no pueden marcar las pautas del mercado como antes. Tampoco el apetito para el oro negro es el que era. Ha emergido un modelo de desarrollo más sostenible. Según datos de la OCDE, el petróleo representaba casi la mitad del consumo mundial de la energía en 1973. Ahora es menos del 40%.

Esta situación se refleja en las cotizaciones. Los precios del crudo han caído un 70% desde sus máximos de junio de 2014. La oferta supera la demanda. El exceso de crudo es fruto de una decisión aparentemente suicida de Arabia Saudí, que inunda de petróleo el mercado porque no quiere perder cuota de mercado y repetir antiguos errores, como cuando en los años ochenta cerró el grifo, y llevó las economías occidentales a diversificar sus fuentes energéticas. Muchos factores refuerzan este desequilibrio: desde las altas temperaturas registradas este invierno (el cambio climático es una realidad), hasta la desaceleración de China (que ya no volverá a crecer como antes). Ambas variables parecen instaladas para quedarse.

Pero, tal vez la mayor novedad en el escenario energético global es la irrupción de EE.UU. Después de cuatro décadas en la penumbra, el Tío Sam se ha convertido en el protagonista. Gracias a las técnicas del fracking que sacan petróleo de las perforaciones a las rocas sedimentadas (es la llamada shale revolution), ya son el primer productor mundial.

Esto ha sido posible precisamente gracias a las cotizaciones elevadas en el período 2007-2014, que permitieron invertir en técnicas de extracción avanzadas. Hace años EE.UU. producía la mitad que Rusia y Arabia Saudí. Ahora los ha superado. En los últimos cinco años su producción ha aumentado un 66%. Como si hubiera añadido a su capacidad un país como Iraq.

“Está fuera de discusión de que los precios bajos son un factor positivo para EE.UU. Para algunos es negativo pero en conjunto y para los consumidores es muy bueno”, dijo Bruce Everett, antiguo directivo de Exxon y académico en la Tufts University. “Los saudíes están preocupados ante el hecho de que los estadounidenses acabemos siendo independientes desde el punto de vista energético en los próximos años”, dijo la ex secretaria de Estado de EE.UU., Madeleine Albright. Europa también descorcha champán. Es cierto: el petróleo barato ha agravado los riesgos de deflación y ha causado, indirectamente, la ola de refugiados. Pero cada caída del 10% en los precios supone un aumento del 0,1% del PIB en el Viejo Continente.

Al otro lado, los países con elevados recursos naturales se están lamiendo las heridas. Estimaciones del Deutsche Bank y del FMI confirman que la mayoría de países productores necesitan precios muy superiores a los actuales para cuadrar sus balances. Desde los 100 dólares de Iraq, Rusia o Arabia Saudí, hasta los 130 de Irán o Argelia. Un factor a tener en cuenta es que los países más poblados son también los que tienen los mayores problemas fiscales. Esto representa una bomba de relojería.

Las implicaciones políticas son inciertas. Baste recordar que en 1988, cuando el barril llegó a cotizar a 9 dólares, a los pocos meses colapsó la Unión Soviética. Sin embargo, los países del Golfo Pérsico todavía albergan el 60% de las reservas convencionales. Los costes de extracción de Arabia Saudí son los más bajos del mundo: 7 dólares por cada barril. Además, Ryad tiene unas reservas en divisas de 700.000 millones de dólares. Pero perdieron más de 100.000 en el último año. El déficit público supera el 15% del PIB. Pueden aguantar años, ¿pero hasta cuando? Fuentes consultadas dicen que Arabia, cuatro años. Rusia, un año y medio. Nigeria, Venezuela ya están en el precipicio.

Gonzalo Escribano, analista de energía del Real Instituto Elcano reconoce que “se está produciendo una pugna entre la capacidad de innovación de los EE.UU. y la fuerza de resistencia de Arabia Saudí. Esta tensión va a ser la tónica del nuevo orden global durante un tiempo. Asimismo, “ahora hay una menor transferencia de rentas hacia los países productores y, en consecuencia, un debilitamiento de sus capacidades geopolíticas. Por ejemplo, esta situación está matando el aventurismo de Putin. Esto supone un dividendo positivo para Europa”, señala Escribano.

“No creo que la economía vaya a cambiar la política exterior. Pero es cierto que todos estos países tendrán que enfrentarse a problemas internos,” alerta Eckart Woertz, investigador de Cidob. “Más que de nuevo ciclo o nueva era diría que estamos en una nueva etapa, de baja demanda y con una resaca de exceso de oferta. Y no volveremos a superar los 100 dólares el barril en un plazo muy largo”, resume Sarah Emerson, directora de la consultora energética Esai en EE.UU.

Esta especialista reconoce que estos países emergentes deben tener cuidado en su estabilidad política, pero, en perspectiva, también ve un aspecto positivo: es la ocasión para acabar una vez por todas con la llamada maldición del petróleo. “La caída de precios matará a su gallina de los huevos de oro. Pero les puede forzar a emprender reformas de sus economías para atraer más inversiones extranjeras”. Un cambio de modelo productivo. Un nuevo orden global.


miércoles, 10 de febrero de 2016

El mito dañino de Rubén Darío


 En Nicaragua no leemos a Darío: solamente repetimos su mito

Carlos Fonseca Grigsby, 10 de Febrero 2016 - Confidencial 

“Muchas páginas deleznables sobrelleva la labor de Darío,” escribe Borges,[1] en un texto citadísimo en este centenario de la muerte del poeta, “como la de todo escritor. Fabricó sin esfuerzo composiciones que él mismo sabía efímeras: A Roosevelt, Salutación al optimista, el Canto a la Argentina, Oda a Mitre y tantas otras. Son olvidables y el lector las olvida . . .” No obstante, en Nicaragua no las olvidamos. Porque en Nicaragua no leemos a Darío: solamente repetimos su mito.

Lo hacen no sólo las personas que no pertenecen al mundo literario, sino también los escritores y los académicos. Hay dos aspectos del mito de Darío que son particularmente dañinos, no sólo para la literatura nicaragüense, sino para la cultura nicaragüense en general: el mito del poeta universal y el mito del nicaragüense universal. Empecemos por el mito del poeta universal.

La idea de Darío como un milagro de la naturaleza, como un poeta que escribió sólo obras maestras que trascienden todas las fronteras del tiempo, es una idea que sólo puede circular entre personas que no saben leer. Es decir, entre personas que no saben pensar la literatura. Rubén Darío, como la mayoría de los poetas, al madurar escribió mejor. Esto debería ser evidente, pero en el discurso nacional no lo es. Sus versos de Cantos de Vida y Esperanza son muy superiores a los versos de Azul… y Prosas Profanas. Asimismo, es importante reconocer que Darío escribió muchos poemas mediocres; poemas panfletarios y meras odas apologéticas. En general, su técnica era excelente, pero el contenido para el cual la ejerció a menudo deja mucho que desear. Un ejemplo famoso: “Sonatina.”

¿Por qué es que Roberto Bolaño se mofa de Darío en Los Detectives Salvajes y Luis Cernuda reacciona violentamente ante su obra? Para Octavio Paz, Darío es el que peor ha envejecido de los modernistas. ¿Por qué? Quizás Darío se hundió demasiado en el sueño cosmopolita del modernismo; quizás no debía incluir en su obra todas las obsesiones de su generación, pasajera como todas las generaciones lo son. Hay en las peores líneas de Darío cierta fatua puerilidad relacionada con lo exótico y lo fastuoso, que al lector desengañado e irónico del siglo XXI le resulta risible. Son esas mismas líneas, no obstante, las que son forzadas sobre la mayoría de los nicaragüenses para ser memorizadas e idolatradas sin cuestionamiento.

Por otro lado, se ha ignorado a menudo el lugar contradictorio y turbulento que ocupó el erotismo en la obra de Darío. Darío es uno de los grandes poetas eróticos de la lengua castellana. En Nicaragua, el machismo ha llevado a leer en general sólo a las mujeres poetas como poetas del erotismo, pero Darío es su antecedente directo. Hay versos que son realmente escandalosos. Por ejemplo, los versos del poema “Filosofía”:

el peludo cangrejo tiene espinas de rosa

y los moluscos reminiscencias de mujeres.

O bien, aquellos versos extraordinarios del poema “Copla esparça”:

Un rojo rubí se enciende

sobre los globos del pecho.

Los desatados cabellos

la divina espalda aroman.

Bajo la camisa asoman

dos cisnes de cuellos negros.

Un erotismo que además revela una pugna múltiple y profunda entre lo que ya muchos han sabido reconocer en su obra: la disputa interior entre el indio católico, medroso del pecado, y el griego pagano, amante de la lujuria.

A este erotismo hay que sumarle su contraparte: el terror a la muerte y la sombra del misterio. Como poeta, como ser humano, Darío navegaba en lo desconocido. Hay en él un terror casi voluntarioso por conservar el misterio de la Noche. De allí salen algunos de sus mejores poemas, como los Nocturnos y “Lo Fatal.” Sin duda, esta faceta de la obra dariana ha sido más reconocida que la erótica. Sin embargo, mientras ignoremos que en Darío la Mujer y la Noche están íntimamente entrelazadas con pasmo y silencio que arde, no entenderemos la profundidad de este símbolo doble.

Asimismo, hay otras facetas de Darío que raramente son mencionadas: por ejemplo, Darío como emigrante. A causa de la pobreza que padeció, Darío pasó hambre y frío en Chile; pero perseveró en la persecución de su sueño. A lo largo de su vida tuvo que ser auxiliado por sus amigos, tanto en Chile como en Argentina y en Francia. Darío bien podría ser el primer avatar del éxodo de miles de nicaragüenses que cada año migran a Costa Rica, Estados Unidos, Europa y Canadá. No obstante, el epíteto de poeta “universal,” con sus implicaciones de cosmopolitismo armonioso, borra esta posibilidad.

Lo que es más importante aún es que la inmigración es también una condición literaria. La relación de Conrad, de Nabokov, de Walcott —por nombrar sólo algunos— con la lengua en la que escriben es desde su condición de inmigrantes: por eso Darío galvaniza al castellano con nuevos ritmos y vocablos. Darío era nicaragüense en Chile y Argentina, hispanoamericano en Francia y latinoamericano en España. Por un lado, es un poeta que lee en otras lenguas; por otro lado, cuando está dentro de su lengua materna, al mismo tiempo está afuera, ya que vive en países donde se habla el castellano de una forma distinta al nicaragüense: Chile, Argentina, España. Estar adentro y afuera al mismo tiempo: condición inevitable del renovador de una lengua.

Es por ello que la idea de Darío como el nicaragüense universal es una trampa. ¿Por qué seguimos usando epítetos equívocos para nombrar a Darío? Una lección fundamental de la crítica poscolonial es que la etiqueta de “universal” tiende a silenciar las voces de literaturas periféricas al canon occidental. Es decir, los grandes escritores europeos son llamados “universales,” pero los autores más importantes de tradiciones literarias más pequeñas raramente son dados ese título. ¿Por qué perpetuar ese discurso hegemónico? De igual manera, el epíteto de “príncipe” de las letras castellanas parece revelar un ansia colonial que al mismo tiempo refleja el anacronismo con que leemos a Darío. ¿Por qué llamar “príncipe” y “universal” a quien en vida fue víctima del racismo en España y a menudo padeció hambre por trabajar por la cultura y el arte? Al desechar esos términos anacrónicos, ¿no encontraríamos a un Darío más contemporáneo, más cercano a la experiencia del latinoamericano de nuestros días?

En relación con el papel que jugó Nicaragua en la vida de Darío, Nicasio Urbina escribe con mucha claridad:

Durante su vida Darío no se benefició mucho de Nicaragua. De hecho, podemos decir que en cierta forma el país le fue hostil. Tuvo una infancia y niñez hasta cierto punto desdichada. Recuérdese aquella frase de su Autobiografía donde se pregunta ‘¿Fue infancia la mía?’ Vivió errante siempre, de un país a otro, de una ciudad a otra, y fue poco en realidad el tiempo que vivió en Nicaragua. Colombia fue la primera nación en darle una representación diplomática, y La Nación de Buenos Aires fue el periódico que le proporcionó un modus vivendi permanente y confiable, aun cuando él no fuera totalmente puntual con sus crónicas. Nicaragua le volvió la espalda muchas veces.[2]

Vale la pena recordar que si Nicaragua es hoy un desierto cultural, lo era aún más en la segunda mitad del siglo XIX. Es por ello que Sergio Ramírez ha dicho que “de quedarse en Nicaragua Darío hubiera terminado un versificador.”[3] De esta manera, ¿qué tanto representa Darío a Nicaragua? Si Nicaragua fue un país que le volvió la espalda, ¿cómo es que después de su muerte lo hemos convertido en uno de los pilares de nuestro discurso identitario?

La obra dariana (que es más importante que el hombre Rubén Darío) enriqueció incalculablemente a la lengua castellana y su tradición literaria. No obstante, en Nicaragua, a cien años de su muerte, no hemos sabido leerlo.

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[1] Enviado al II Congreso Latinoamericano de Escritores y publicado en El Despertar Americano, México, mayo de 1967, vol. I, núm. 2, p. 9.

[2] “Rubén Darío y la miticidad en la literatura nicaragüense,” Nicasio Urbina. Enlace: http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/12/aih_12_7_041.pdf?platform=hootsuite

[3] “No hay hablar de Rubén Darío, sino leerlo,” Sergio Ramírez. Enlace: http://www.milenio.com/cultura/hablar-Dario-leerlo-Sergio-Ramirez_0_677932216.html


lunes, 11 de enero de 2016

La última hora de la formación del nuevo Govern Puigdemont

LA VANGUARDIA, Quico Sallés | Jaume Pi, Barcelona

11/01/2016






Los miembros de la coalición Junts pel Sí (JxSí) ultiman la configuración del nuevo Govern de Carles Puigdemont, que tomará posesión este próximo miércoles, y que se perfila como un gabinete rejuvenecido -la mayoría de sus miembros se mueven en la cuarentena- y con un fuerte contenido político. En un diseño que recuerda al de los gobiernos del primer tripartito que encabezó Pasqual Maragall, el Ejecutivo va a dividirse en tres macroáreas lideradas por Oriol Junqueras, Neus Munté y Raül Romeva.

El presidente de ERC, que será el único de los tres con rango de vicepresidente, tendrá a su cargo además Economia i Hisenda y. además, coordinará las conselleries de Empresa i Coneixement, Treball, Territori y Agricultura. Antoni Castellà, cabeza visible de Demòcrates de Catalunya y exsecretario de Universitats, se perfila como el nuevo conseller de Empresa i Coneixement, mientras que Dolors Bassa, exsecretaria de la UGT en Girona y vinculada a los republicanos será consellera de Treball. El actual coordinador general de CDC, Josep Rull, deja sus funciones en el partido para incorporarse al ejecutivo catalán y relevar a Santi Vila al frente de Territori. Ya hay menos certeza en el nombre que ocupará Agricultura, aunque todo apunta a que será alguien de ERC.

Además de titular de la nueva conselleria de Afers Exteriors, Transparència i Relacions Institucionals, el que fue cabeza de lista de JxSí, Raül Romeva, coordinará tres conselleries consideradas fuertes: Governació, Interior y Justicia. El convergente Jordi Jané repetirá al frente de Interior. Aunque para Justicia había sonado con fuerza el nombre del convergente y hasta ayer secretario del Govern, Jordi Baiget, finalmente la cartera quedará en manos del republicano Carles Mundó, que ya tuvo cargos en el Govern en la época del tripartito. La cartera de Governació será para alguien de CDC o a propuesta de esta formación. La figura con más números es Meritxell Borràs, que seguiría en el cargo que asumió el pasado mes de julio.Sin embargo, el mismo Baiget también ha sonado como posibilidad al frente de esta conselleria.

La hasta ayer vicepresidenta en funciones Neus Munté coordinará el área social del Govern. Bajo su paraguas, habrá cuatro conselleries. Santi Vila, el actual conseller de Territori, pasará a Cultura, y el independiente Toni Comin, en Sanitat, a propuesta de los republicanos. Al frente de Família, se situará alguien a petición de ERC mientras que la Ensenyament corresponderá a CDC. Aunque han circulado muchos nombres estas últimas horas, ambos nombres todavía están por confirmar.

ERC ha confirmado las propuestas de Junqueras, Romeva, Bassa, Mundó y Comin tras la reunión de este lunes por la tarde de su ejecutiva nacional.